Cuando la tarde se termina,
y todos se duermen,
yo me abandono al insomnio,
para recordarte en mi mente.
Al llegar el amanecer,
es una nueva fecha,
pero yo sueño despierto,
para tenerte a mi derecha.
Todos viven su vida,
en cualquier momento del día,
pero si yo no te tengo,
no puedo vivir la mía.


2 comentarios:
los desencuentros, la falta de reciprocidad en el amor y la "necesidad del otro"... me hacen pensar en esa extraña necesidad de buscar aquello que nunca vamos a poder alcanzar...
Lo inalcanzable siempre tiene un magnetismo especial, el encanto de lo prohibido...
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