Cuando leas esta misiva,
yo no estaré ya más aquí,
no tengo más alternativa,
que marcharme así.
Maldigo mil veces al destino,
por oponerse a este afecto,
se acabó todo el camino,
no hubo final perfecto.
Hipotequé todos mis sueños,
incineré toda la pasión,
de nada sirvió el empeño,
llegó la hora de la separación.
Perdóname por claudicar,
no tengo más remedio que dejarte,
tu familia logró ganar,
desde hoy somos toldo aparte.
Llorar ya no sirve de nada,
porque no logré protegernos,
nunca se pudo con la espada,
y tampoco con los cuernos.
Mi mente nunca olvidará tu recuerdo,
mi boca siempre dirá tu nombre,
tu olor está impregnado en mi cuerpo,
tu feminidad siempre me hizo hombre.
Este dolor es insoportable,
mi corazón grita tu ausencia,
solo queda hacer lo inimaginable,
y ponerle fin a esta decadencia.
Quizás en la otra vida si seas para mí,
así que voy primero preparando el camino,
y para ver de nuevo tu sonrisa carmesí,
te espero al otro lado del infinito,
El fin inexorable corre por mis venas,
el tiempo lentamente se me acaba,
solo adiós puedo decir apenas,
te dejo por ahora, no te pongas brava.


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