miércoles, 2 de junio de 2010

A pesar de todo...

Te construí castillos
de arena en el mar,
te proclamé mi reina
y te adoré como tal.

Hice realidad tus sueños,
te di todo lo que se nombra,
acompañándote siempre,
incluso mas que tu sombra.

Fui tu lienzo en blanco,
y todo trazo fue bienvenido,
algunos fuertes y decididos,
otros totalmente sin sentido.

Busqué tus besos día a día,
incluso a la medianoche,
muchas veces los disfruté,
pero a veces recibí reproches.

Pero los hechos hablan,
y tú muy claro lo dejaste,
sin importar lo que yo hice,
tuve que abandonarte.

3 comentarios:

evest dijo...

cierta vez leí algo como ésto:
Los vínculos son como una especie de red: muchas veces la encuentramos llena de peces al sacarla del rio, pero a través de ella pasaron cientos de kilómetros de agua sin dejar rastro...
Lo que suma...enhorabuena... lo demás que siga su cauce...

Anónimo dijo...

perder por conocer... no es perder...

Anónimo dijo...

perder por conocer... no es perder...

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