nuestra vida era como un cuento de hadas
yo príncipe y tú, princesa encantada
bellos paisajes en las alboradas
la dicha totalmente consumada
el azar jugó una mala pasada
y nuestras vidas fueron trastocadas
ahora la mañana es decolorada
y se han silenciado las carcajadas
la fe en amar nos ha sido robada
de lo que hubo sólo quedan migajas
tú alma se encuentra ahora condenada
y mi alma se encuentra envuelta en mortajas


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