Los amores son como las nubes
que aparecen en el cielo
sin saberse de donde vienen,
las hay de distintas formas
tamaños y aspectos
y se mueven de un lado a otro
pareciendo retozar alegres
como niños pequeños.
Pero a algunas se las lleva el viento
y no dejan un mínimo rastro
de lo que alguna vez fueron,
dejando el cielo desnudo,
vacío y sin ornamento.
Hay otras muy pocas
que no importa si hay mal tiempo,
tormenta o relámpagos,
incluso el huracán más violento
llega y se va, e impasible se ve
la nube estoica en su puesto.
Yo quisiera saber de qué tipo de nubes
se ha de formar el amor nuestro,
de esas que se deshacen
ante el más mínimo resuello
o de aquellas que soportan
las inclemencias del momento.
Pero de todas maneras
aquí paciente espero
que llegue ese instante
que nuestra nube forje
y sin importar lo que dure,
sea existencia breve o
de aquellas sin final,
estoy seguro que dirán
que nunca hubo nube igual,
y será el adorno más bello
que alguien jamás haya visto
en toda la bóveda celestial.


1 comentario:
"yo no se si tu no se si yo, seguiremos siendo como hoy ... yo no se lo que es eterno, no me pidas algo que es del tiempo...yo no se mañana...quien va a estar aqui..." bello el tema... y más aun volverte a leer!
un abrazoooo
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